Domingo, Junio 16, 2024
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El comentario de textos históricos. Normas

Normas para la correcta realización del comentario de textos. Puedes descargar las normas al final del artículo.

 

ANÁLISIS Y COMENTARIO DE TEXTOS HISTÓRICOS

Un texto histórico es cualquier documento escrito que nos permite obtener un conocimiento más completo, diversificado y significativo de la Historia.

 

El análisis y comentario de textos históricos es el procedimiento que nos permite extraer información sobre un determinado período, acontecimiento o hecho concreto.

Un comentario de un texto histórico no es un simple improvisación, se necesita una preparación" unos conocimientos sobre e! tema y un método. El análisis debe hacerse, pues, de forma sistemática, anotando desde la primera lectura las ideas fundamentales y aquellas sobre las que tenemos dudas. Para ello es útil (en una segunda lectura) el subrayado y la numeración de las líneas o de los párrafos del texto al margen, de tal modo que facilitemos las referencias a cualquier fragmento del texto.

 

 

2. NORMAS:

Para realizar un buen comentario de texto histórico debes cumplir una serie de normas

 

 

a) Objetividad: En la explicación o comentario hay que tender hacia la objetividad y debe evitarse el error de parafrasear el texto, es decir, repetir con las mismas palabras o similares las ideas del texto. No hay duda, además, que se requiere un conocimiento histórico de la época para alcanzar el éxito en este ejercicio. Es más probable que un alumno que conozca la época, pero no el método de análisis, obtenga buenos resultados que a la inversa.

 

 

 

b) Exposición/redacción: En cuanto a la forma expositiva, debe ser ordenada y clara, con un lenguaje apropiado, evitando las opiniones personales ("yo creo", "opino que" ... ), excepto en la última parte del comentario, en la que se solicita un juicio personal. Por ello se recomienda el uso de expresiones impersonales como "se puede deducir ... " se afirma que ... " consideramos que." ... etc.

 

 

3. ANTES DE INICIAR EL COMENTARIO

 

Lectura comprensiva del texto. Es el primer paso. Debe hacerse de forma atenta y repetida hasta que obtengamos una comprensión plena del texto. El uso del diccionario y el apoyo de otros libros de texto son unos buenos instrumentos auxiliares para nuestro objetivo. En ellos deberán buscarse las palabras o expresiones desconocidas. La finalidad de esta fase es comprender, no interpretar. Para ello, conviene subrayar lo más significativo.

 

 

La técnica del análisis y comentario de textos históricos debe seguir el siguiente proceso:

 

 

  1. Clasificación del texto:

 

Para clasificar un texto debemos identificar los aspectos siguientes:

 

 

a) Tipo de texto o naturaleza del mismos: Los textos pueden ser:

 

=> Políticos: Discursos, tratados, declaraciones, acuerdos, manifiestos, informes, crónicas, panfletos, etc.

=> Literarios: Memorias, artículos de prensa, expresión de experiencias personales (relatos de viajes, crónicas, narraciones, descripciones,  etc.), ensayos, cartas, etc.

=> Jurídicos: Constituciones, leyes, tratados, disposiciones, normas, decretos, tratados internacionales, etc.

=> Económicos: Se refieren, normalmente, a actividades productivas que pueden estar expresadas en normas, gráficos y estadísticas comentados, actas de comercio etc.

=> Sociales: aluden a la familia, individuos, grupos, vida cotidiana, clases, estructuras y conductas sociales, censos y contratos, donaciones, etc.

=> Culturales: Textos que recogen y hacen referencia a las distintas formas del pensamiento, arte, etc.

=> Periodísticos: Proceden de periódicos o cualquier otra forma de prensa escrita , revistas, semanarios …

=> Historiográficos: Son textos y fragmentos elegidos de la obra elaborada por un historiador.

 

b. Localización en el tiempo y en el espacio: En este apartado es necesario precisar:

 

=> La fecha exacta o aproximada del texto (puede venir en el texto o podemos  deducirla de su contenido) (Tiempo del historiador o del documento)

=> El momento histórico al que se hace referencia en el texto y las circunstancias históricas más relevantes relacionadas con él. Debe realizarse una breve descripción del contexto histórico al que se refiere el texto que se ampliará en la parte del comentario (Tiempo histórico).

Hay que tener en cuenta que el tiempo del documento puede no coincidir con el tiempo histórico al que se refiere como por ejemplo en la mayoría de los textos historiográficos.

 

c. El autor. Es conveniente precisar:

 

=> Su identidad, personalidad, situación y circunstancias, tanto si es coetáneo o posterior a los hechos descritos en el texto. Una vez se sabe el autor deben trazarse algunos aspectos de su biografía, sobre todo cuando ésta ayuda a comprender mejor el texto, intentando ver cómo se manifiesta su personalidad e ideas en el texto

=> Si es individual, colectivo o anónimo. En el caso de un texto impersonal (ley, panfleto, manifiesto, anónimo) cómo se proyecta la ideología del grupo, partido o poder en el documento.

 

d. El destinatario. Hay que tener en cuenta si se dirige a un colectivo de personas o a una persona en particular, con carácter público o privado, y su alcance, local, nacional o internacional .

 

  1. ANÁLISIS DEL DOCUMENTO.

 

En esta fase debemos conseguir la mayor precisión posible sobre el contenido temático e interno del texto. Para ello, estructuraremos el análisis en tres planos: el tema,  las ideas principales y las secundarias, y las relaciones entre ellas, siguiendo el orden lógico del texto, u otro distinto con tal que contenga la  coherencia necesaria.

1)    Tema del documento o la idea principal del mismo, esto es, la cuestión histórica a la que se refiere el mismo ( básicamente sería decir de que trata el texto). La idea principal es la que da sentido al texto y entorno a ella se articula el resto del contenido. Las ideas secundarias son las que completan el sentido del texto a modo de argumentos de apoyo de la idea central.

2)    Estructura del texto. Consiste en indicar las partes en las que se compone el texto, haciendo referencia a la idea más importante de cada una de ellas, así como a las relaciones que se establezcan entre las mismas . Se debe indicar cada parte del texto de la manera más precisa posible, por ello es conveniente numerar las líneas del mismo para poder localizar cada parte con exactitud.

 

  1. COMENTARIO DEL TEXTO

 

Se trata de relacionar el texto con la situación histórica a la que hace referencia. Lo esencial en esta fase es la explicación de las ideas y de los datos a través de una ordenación que muestre su mayor o menor significación, y las relaciones entre unos y otros, sean éstas relaciones de causa a efecto o de cualquier otro tipo. Aquí puede surgir el peligro de la paráfrasis, o repetición del texto, que debe evitarse siempre, aunque en ocasiones puedan citarse literalmente párrafos que sirven a la explicación.

Es un momento importante para aplicar nuestros conocimientos al texto. Para ello, procederemos así:

 

a. La exposición debe ceñirse al aspecto con el que se relacione el texto: economía, sociedad, cultura, política, relaciones internacionales, etc.

 

b. Consideraremos, con respecto al tema, primero los antecedentes (causas Y circunstancias anteriores), los hechos (contenido histórico del texto) y consecuencias (todo lo que se deriva del contenido del texto).

 

 

  1. VALORACIÓN y CONSECUENCIAS

 

Es tiempo de hacer una síntesis final interpretativa en la que se recoja el sentido global del texto, señalando la importancia del  mismo tanto en el contexto histórico al que se refiere como por su significación histórica posterior.

En este apartado se pueden establecer la relación del texto con otros documentos o hechos históricos significativos tanto

Por otro lado cabe hacer una evaluación personal que conduzca a la valoración de las actitudes que emanen del texto, dentro de un pronunciamiento personal razonado.

 

 

ERRORES QUE DEBES EVITAR

 

1)    Parafrasear el texto: es decir, repetir más o menos lo mismo con otras palabras.

2)    Sustituir el análisis del texto y la critica por opiniones subjetivas y  personales.

3)    Plantear el análisis con opiniones radicales.

4)    Utilizar los conocimientos del tema sin relacionarlos con el texto, como  simple exposición de hechos.